Porque tú y yo ya no tenemos término medio, ni contigo ni sin ti, todo acaba como empieza, como perfectos desconocidos, una y otra vez.Una foto, cientos de "buenas noches". Millones de intentos de olvidar y más aún de recordar, un número indecente de lágrimas, llamadas imprudentes de rabia, noches en vela, un par de canciones, tu olor inconfundible, tus manos y mis ganas de besar, unos labios insustituibles. Dolor. Vuelta a empezar.